Carromero, condenado a cuatro años de prisión por homicidio imprudente

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P. Rodríguez.- Cuatro años prisión. Es la pena que la Justicia cubana ha impuesto este lunes 15 de octubre al dirigente de Nuevas Generaciones del PP de Madrid, Ángel Carromero, que fue juzgado en la isla el pasado día 5 por el homicidio imprudente del disidente cubano Oswaldo Payá y de Harold Cepero, líder y miembro del Movimiento Cristiano Liberación (MCL).

Carromero llegando a su juicio el 5 de octubre – Efe

La sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial de Granma considera “probado” que el accidente de tráfico en el que murieron Payá y Cepero el pasado 22 de julio se produjo “como consecuencia de la conducta imprudente” de Carromero, quien conducía el vehículo que chocó contra un árbol en el kilómetro 724 de la carretera Las Tunas-Bayamo (a unos 750 kilómetros al este de La Habana), y del que salió ileso el cuarto ocupante, el presidente la Liga Democristiana Juvenil de Suecia, Jens Aron Modig sueco Jens Aron Moding, quien dormía en el momento del siniestro y dijo tener recuerdos borrosos.

El coche accidentado que conducía Ángel Carromero – G.C.

La sentencia puede ser impugnada tanto por el acusado como el fiscal mediante recurso de casación ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Popular. Y, al ser menor de cinco años, abre la puerta a que Carromero, si es autorizado a cumplir la pena en España, esté sometido a algún tipo de vigilancia penitenciaria, pero sin que sea necesario su ingreso en prisión.

La Fiscalía pedía 7 años de cárcel 

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La Fiscalía pidió para él en el juicio celebrado hace diez días, el 5 de octubre, una condena de siete años de prisión por homicidio imprudente ya que la causa fue el “exceso de velocidad” y “otros errores del conductor del vehículo al circular por una carretera en obras que estaba sin pavimentar pero señalizada al efecto”.

Carromero, de 27 años, resultó herido leve en el accidente y fue detenido al día siguiente. Desde el 27 de julio se encuentra internado en el centro del Ministerio del Interior cubano “100 y Aldabó” de La Habana, considerado oficialmente un departamento técnico de investigaciones de la Policía.

En el momento del accidente, Carromero, dueño del gimnasio Vanitas Fitness de la calle Jorge Juan desde 2009, además de poseedor de tres cargos políticos, uno de ellos público (vicesecretario General de Nuevas Generaciones de Madrid, presidente de Nuevas Generaciones de Distrito Salamanca y consejero técnico del Ayuntamiento de Madrid en el distrito de Moratalaz), carecía de puntos en su carné de conducir como informó en exclusiva Zonaretiro.com y se le había comunicado la retirada del mismo.

El centro deportivo Vanitas Fitness – VF
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4 Comentarios

  1. Oigo lo interesado que está el gobierno de España en este caso, en que expulsen a Carromero o lo envíen aquí a cumplir condena.
    Al mismo tiempo se incomunica a Otegui.
    ¿Quién decía que en Cuba había presos políticos y la democracia está aquí?

  2. Estimada Dulce,
    Ojalá y nunca tengas que sufrir lo que ese muchacho está pasando, ya tiene marcada su vida porque a sus espaldas llevará siempre la muerte de dos personas. Lejos de ideologías creo que lo que todos debemos querer es que un compatriota esté en su tierra. No echemos más leña al fuego.

  3. Manda narices el tener que leer a estas alturas que el Sr. Otegui tenga la calificación de preso político, cuando ha practicado y sigue practicando en prisión la apología del terrorismo. No voy a ser yo el que defienda al Sr. Carromero porque si es responsable de un delito ha de pagar por ello, ya sea aquí o en Pekín, pero el decir que en España existen presos políticos es ya el no va más. En España, no tenemos una democracia perfecta pero desde luego en Cuba sí que existen presos políticos y, desafortunadamente, aún les falta bastante para conseguir una democracia tan imperfecta como la que tenemos aquí.

  4. Dulce, solo un par de datos, se nota que le gusta el regimen cubano, imagino que el de corea del norte tambien, solo pido que se mezcle 2 semana con la gente de la calle alli y luego me lo comenta de nuevo.

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