El incendio de San Martín de Valdeiglesias se descontrola: confinan urbanizaciones y cortan la M-501

Madrid,

La situación en la sierra oeste de Madrid es de máxima alerta. El incendio forestal originado a la altura del kilómetro 57 de la carretera M-501, en el entorno de San Martín de Valdeiglesias, continúa complicándose gravemente tras la aparición de un nuevo foco que ya amenaza también al municipio de Pelayos de la Presa.

Confinamientos y tensión ante el avance de las llamas

La virulencia y la rápida propagación del fuego han obligado a los servicios de emergencia a ordenar el confinamiento de los vecinos de las zonas próximas y de varias urbanizaciones pertenecientes a ambos municipios.

Entre las medidas de precaución más destacadas, se procedió al confinamiento preventivo de una residencia de mayores de la zona. Afortunadamente, la rápida intervención de los equipos de extinción logró frenar el avance de las llamas antes de que alcanzaran las instalaciones, por lo que finalmente no ha sido necesario evacuar a los residentes.

Sin embargo, el peligro ha sido inminente en otros puntos. En la zona del embalse de San Juan, el nuevo foco detectado en las últimas horas sorprendió a un vecino en la Cala Mimbrera, quien tuvo que abandonar apresuradamente el lugar para ponerse a salvo de las llamas.

Carreteras cortadas y angustia ciudadana

Para facilitar los trabajos de los equipos de emergencia, la carretera M-501 permanece totalmente cortada en dirección a Pelayos de la Presa. En los aledaños de estos accesos bloqueados se viven momentos de gran tensión e incertidumbre.

Numerosos vecinos se concentran en la zona, algunos tras haber sido evacuados y otros intentando regresar a sus viviendas o tratando de localizar a sus familiares. A la angustia de la situación se suma la escasa cobertura telefónica que sufre el área, lo que está dificultando enormemente las comunicaciones y aumentando la preocupación entre quienes esperan noticias de sus seres queridos.

Lucha sin cuartel contra el viento

El operativo de emergencia trabaja a destajo para sofocar los distintos puntos calientes. Actualmente, el dispositivo cuenta con 16 medios aéreos y terrestres desplegados sobre el terreno, en el que participan activamente Bomberos de la Comunidad de Madrid, Agentes Forestales y otros efectivos de seguridad.

El principal enemigo de los equipos de extinción en estos momentos son las fuertes rachas de viento, que están complicando severamente las labores desde el aire y el suelo, favoreciendo la propagación y evolución de un fuego que mantiene en vilo a toda la comarca.

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