A pesar de los esfuerzos y avances logrados durante la madrugada, la compleja orografía del valle y la subida de las temperaturas obligan al operativo a no bajar la guardia en este sector de alto valor ecológico.
La batalla contra el fuego en el suroeste de la Comunidad de Madrid se libra palmo a palmo, pero hay un punto del mapa que acapara ahora mismo todas las miradas y la máxima preocupación del centro de mando: el entorno del río Cofio.
Aunque los trabajos de contención realizados durante la noche por los 50 medios terrestres desplegados han arrojado resultados muy positivos en este sector, las autoridades advierten de que el cauce del Cofio sigue siendo la zona más crítica del incendio en estos momentos.
¿Por qué preocupa tanto el valle del Cofio?
La insistencia del operativo en blindar esta área responde a una suma de factores geográficos y meteorológicos que convierten su extinción en un auténtico reto técnico para los profesionales:
- Orografía extrema: El valle presenta laderas muy escarpadas y desniveles pronunciados. Esta accidentada geografía impide el acceso de los camiones autobomba y la maquinaria pesada, obligando a los bomberos y brigadas forestales a combatir las llamas cuerpo a cuerpo mediante el uso de herramientas manuales y mangueras extendidas durante cientos de metros.
- Densidad de vegetación: El entorno del río es un corredor ecológico de gran valor, con una densa masa forestal que actúa como combustible ideal si el fuego logra saltar las líneas de defensa.
- El factor térmico: Con el avance de la jornada y el aumento generalizado de las temperaturas previsto para este martes, el riesgo de que los puntos calientes que aún humean en el fondo del valle se reactiven es altísimo.
Ante este escenario, la dirección de la emergencia ha decidido mantener el grueso de las dotaciones terrestres en este perímetro, mientras que los medios aéreos (helicópteros e hidroaviones) concentrarán gran parte de sus descargas continuas de agua sobre las laderas del Cofio para enfriar el terreno y evitar que el fuego recupere fuerza.