El fuego, que se originó a las 16:00 horas del martes bajo el puente del río Cofio impulsado por rachas de viento de 50 km/h, ha dado una tregua gracias a las precipitaciones de esta madrugada. Con la llegada del día, helicópteros y aviones se reincorporan para combatir las llamas en un terreno extremadamente escarpado.
Tras una tarde y noche de intensa preocupación en la Sierra Oeste, las condiciones meteorológicas han brindado un respiro crucial a los equipos de emergencias. El grave incendio forestal declarado ayer martes en Santa María de la Alameda evoluciona de manera más favorable gracias a la lluvia caída durante la noche, lo que ha permitido a los efectivos terrestres avanzar significativamente en las labores de contención.
La evolución del incendio ha permitido además levantar el confinamiento en La Paradilla y en la urbanización La Estación. De esta forma, en estos momentos no permanece ninguna población confinada por el fuego.
No obstante, continúa cortada la carretera M-505 entre La Paradilla y el puente del río Cofio, según ha informado Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid.
El operativo, no obstante, mantiene la máxima alerta debido a las complicadas características del paraje afectado.
Evolución del incendio y estado del operativo:
- Inicio complicado por el viento: Las llamas comenzaron a las 16:00 horas del 8 de septiembre bajo el viaducto del río Cofio. Las fuertes rachas de viento, que alcanzaron los 50 km/h, complicaron enormemente los primeros instantes del ataque al fuego, provocando la rápida movilización de efectivos y los confinamientos preventivos.
- Aliado meteorológico: Las precipitaciones registradas durante la madrugada han humedecido la zona, rebajando la intensidad de las llamas y favoreciendo enormemente el trabajo a destajo que los Bomberos de la Comunidad de Madrid y los Agentes Forestales han realizado durante toda la noche sobre el terreno.
- Reincorporación de medios aéreos: Con las primeras luces del día de hoy, los medios aéreos autonómicos y estatales han podido reanudar sus vuelos sobre la zona afectada para realizar descargas precisas y evaluar el perímetro desde el aire.
- Alta peligrosidad orográfica: Los esfuerzos desde el aire son vitales, ya que el entorno del puente del río Cofio presenta una orografía calificada por los servicios de emergencias como un terreno “muy abrupto y peligroso”. Esta complejidad dificulta enormemente el acceso y la seguridad de las brigadas terrestres que operan con mangueras y herramientas manuales.
Aquí tienes la crónica actualizada con el parte de esta mañana para que los lectores de Zona Retiro conozcan la evolución positiva del suceso.