La extrema gravedad de la situación forestal ha obligado a tomar medidas extraordinarias. Ante el avance incontrolable de las llamas, el Gobierno central ha declarado oficialmente la emergencia nacional en la Comunidad de Madrid y en la vecina provincia de Ávila para hacer frente de manera conjunta a cuatro devastadores incendios forestales que mantienen en vilo a decenas de municipios.
Declarada la emergencia de interés nacional por los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid y Ávila.
— Delegación del Gobierno en Madrid 🏛️ (@DGobiernoMadrid) July 23, 2026
El ministro del @interiorgob, Fernando Grande-Marlaska, ha asumido la dirección de la emergencia tras declarar el nivel de interés nacional ante la evolución de… pic.twitter.com/bCN2zuw8Q6
El Estado asume la coordinación del operativo
Esta declaración, que eleva la situación al máximo nivel de alerta contemplado en los protocolos de Protección Civil, implica que el Estado asume de forma directa la dirección y coordinación logística de todas las labores de extinción y salvamento.
La medida de excepción permite un despliegue extraordinario de recursos estatales para apoyar a los efectivos autonómicos que llevan días luchando contra el fuego. Entre los refuerzos inmediatos destacan:
- Despliegue masivo de la UME: Incorporación de nuevos batallones de la Unidad Militar de Emergencias para atacar los frentes más virulentos.
- Flota aérea estatal: Movilización total de los aviones anfibios y helicópteros pesados del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO).
- Refuerzo de seguridad: Ampliación del operativo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para garantizar las evacuaciones, patrullar las zonas desalojadas y mantener los cortes de carretera.
Cuatro frentes críticos sin control
La decisión del Ejecutivo llega tras una noche trágica en la que la meteorología y las fuertes rachas de viento han superado la capacidad de respuesta de los operativos regionales. Los cuatro grandes incendios afectan gravemente al límite fronterizo entre ambas provincias, golpeando sin piedad a localidades madrileñas que ya se encontraban evacuadas, y extendiendo su poder destructivo hacia el territorio abulense.
La prioridad absoluta del mando único sigue siendo la protección de las vidas humanas y la defensa de los núcleos de población amenazados por esta catástrofe medioambiental.