Detenida una mujer de 38 años que escondía cocaína en el asiento de coche de bebé

Madrid,

La Policía Municipal de Madrid arrestó a una mujer de 38 años en la calle Carranza tras interceptar su vehículo. Los agentes localizaron hasta 30 dosis de droga preparadas para su venta gracias a las contradicciones de la conductora.

Una infracción de tráfico rutinaria ha derivado en una sorprendente incautación de estupefacientes en pleno distrito de Chamberí. La Policía Municipal de Madrid ha detenido a una mujer de 38 años acusada de un presunto delito contra la salud pública, tras descubrir que utilizaba accesorios infantiles y de aseo personal para ocultar droga en su vehículo.

Un control de tráfico en la calle Carranza

La intervención tuvo lugar cuando dos agentes que se encontraban realizando labores de vigilancia y control del tráfico en la céntrica calle de Carranza observaron a la conductora de un turismo en actitud sospechosa. En un primer momento, los policías le dieron el alto al sospechar que la mujer estaba utilizando su teléfono móvil al volante.

Sin embargo, durante la identificación, los agentes notaron que la conductora se encontraba visiblemente nerviosa. El tono tembloroso de su voz al responder a las preguntas rutinarias hizo saltar las alarmas de la patrulla, que procedió a solicitarle que bajara del coche para efectuar un registro del interior del habitáculo.

El ingenioso escondite: la sillita infantil y un cepillo

Durante el interrogatorio preliminar a pie de calle, la mujer manifestó a los agentes que tenía una hija de 20 años. Este dato contrastaba de forma llamativa con un elemento que los policías observaron en los asientos traseros: una silla alzadora para un niño de corta edad.

Ante esta contradicción, los agentes decidieron inspeccionar minuciosamente el accesorio infantil. Al revisarlo, descubrieron que uno de los rieles del alzador había sido manipulado y modificado intencionadamente para crear un doble fondo. En su interior se ocultaban 22 bolsas de un gramo de cocaína.

Tras el hallazgo en la sillita, la propia detenida acabó confesando que guardaba más sustancias estupefacientes en el vehículo. En total, la intervención policial se saldó con la incautación de hasta 30 bolsas con un peso total de 35 gramos de cocaína, listas para su distribución y venta minorista. Parte de estas dosis restantes fueron localizadas camufladas de forma inverosímil en el interior de un cepillo de pelo que la mujer transportaba en el turismo.

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