Cinco años para el portero de Nuñez de Balboa que incendió su edificio

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P. Rodríguez.- Ya ha terminado todo. El portero que intentó incendiar el mismo edificio en el que trabajaba, el número 27 de la calle Nuñez de Balboa, aceptó este martes una condena de cinco años de cárcel tras reconocer que provocó de forma voluntaria un incendio de gran magnitud en la vivienda por no aceptar que se le echara de su casa tras jubilarse a los 76 años.

Alberto G.B.(78), de origen cubano, fue contratado por la comunidad de vecinos hace unos 16 años “para ayudarle a conseguir una buena pensión, ya que él no había cotizado nada”, explicó la nueva portera del edificio a Zonaretiro. Antes del provocar el indencio, Alberto G.B. ya había intento suicidarse con anterioridad y tenía a varios vecinos de la comunidad amenazados, para prorrogar lo máximo posible su contrato como conserje. La Fiscalía de Madrid solicitaba según esta fuente, 10 años de prisión, pero finalmente se le ha rebajado la pena al alcanzarse un acuerdo de conformidad con la defensa del acusado.

Los hechos juzgados se produjeron el 3 de febrero de 2009, cuando el procesado de forma voluntario provocó un incendio en su propio conserjería, intento elevar el fuego a los pisos e instancias superiores.

El hombre causó un incendio tipo estructural, de superficie superior a diez metros, con cinco fuegos independientes entre sí, y que cuya fuente de ignición tuvo necesariamente participación humana mediante la aplicación de llama o fuente de calor análoga. Como consecuencia del incendio provocado en la vivienda se desalojó a los vecinos.

Tras reconocer los hechos que se le imputan, el acusado ha esgrimido que se encontraba bajo los efectos de medicamentos para tratar la depresión y ansiedad que sufría. “Siempre me llevé bien con todos los vecinos”, aseguró en el juicio, aunque su sustituta contradice estas afirmaciones, ya -según ésta- en los últimos meses anteriores al incendio, amenazó a varios vecinos si le presionaban a jubilarse, “encima que le hicieron un favor, explica”.

Una vez que entre el prisión, el procesado podrá acceder al tercer grado para salir en libertad provisional con motivo de su edad, aunque la fiscalía cree que lo tendrá complicado, con sus antecedentes. “Después del incendio todavía anduvo merodeando por aquí, y hasta hemos tenido que instalar cámaras de seguridad”, explica los vecinos.

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