La mano derecha de Martínez Vidal, nuevo concejal de Fuencarral

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S. Remón.- Tiene 28 años, estudios de empresariales e ingeniería informática, y está especializado en creación de empresas. Amante del deporte, su gran pasión de siempre es la política, que cultiva desde 2002 en las filas del Partido Popular en Madrid. José Antonio González De la Rosa, madrileño de Barajas, empezó a los 19 años a combinar sus entrenamientos con la política, llegando a hacer carrera en la misma.

Con sólo 22 años fue elegido presidente de las Nuevas Generaciones del PP de Moratalaz y a los 25 ya era concejal vecino de dicho distrito, del que seguidamente fue portavoz (además de secretario general del PP del distrito). Al poco después, consiguió ser asesor del entonces concejal presidente de Moratalaz, Fernando Martinez Vidal (ahora del de Salamanca). Junto a él estuvo allí cuatro años, y siguió a su lado unos meses más en el distrito de Salamanca, en el que ha ejercido de asesor técnico hasta la semana pasada, cuando le fue comunicada su nueva labor: presidir la concejalía del distrito más poblado de Madrid, el de Fuencarral-El Pardo.

Entrevistamos a este joven que en las elecciones de 2007 iba de número 40 en la lista de Gallardon, y de número 37 en las de 2011, y que este martes fue nombrado concejal del Ayuntamiento de Madrid, con este destino, unas horas antes de presidir su primer pleno.

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Dejas la Junta de Distrito de Salamanca. ¿Qué es lo que más echarás de menos?

Sin duda, el equipo humano formado por unos funcionarios preparados y con mucha experiencia en sus puestos de trabajo y unos políticos honestos y que trabajan día a día por el bien de los vecinos porque, aunque suene a tópico, no siempre es así. Los vecinos de Salamanca tienen mucha suerte con el concejal que tienen.

¿Te vas con alguna espinita? ¿Qué te hubiera gustado que cambiase antes de irte?

Me voy sabiendo que hay muchas cosas que mejorar. Me encantaría irme pudiendo que la situación económica que atraviesa el país no es tan mala como parece, pero lamentablemente lo es, y eso hace que algunos proyectos tarden más en ver la luz pero, sin duda, como compromisos que son, terminarán siendo cumplidos.

¿Cómo era tu relación con Fernando Martínez Vidal? ¿Qué has aprendido de él?

En la política hay muchos tipos de personas, y desgraciadamente no siempre tienes la suerte de cruzarte en la vida con los que son como Fernando Martínez Vidal: honesto, sincero, trabajador incansable y hombre de principios. Seguro que encontrarás gente que no comulgue con sus ideas, pero nunca encontrarás a quien diga que no es un señor en todos los aspectos de su vida. Yo me siento muy orgulloso de haber formado parte de su equipo y de haber tenido la oportunidad de aprender tanto a su lado. Es la típica persona con la que merece la pena tomarse un café.

¿Y con Íñigo Henríquez de Luna?

No he tenido la suerte de trabajar nunca con él, pero no cabe duda de que ha sido el mejor concejal que el distrito de Salamanca ha tenido en mucho tiempo. Y, teniendo en cuenta que aquí nadie regala nada, verle defendiendo la política autonómica del Partido Popular desde la Asamblea de Madrid como portavoz, demuestra que es el merecido premio a un trabajo bien hecho. Además, no olvidemos que es otro político criado a la sombra de Fernando Martinez vidal, y eso pesa…

¿Cuál es tu rincón favorito del distrito? 

Me gusta mucho el parque de Gregorio Ordóñez, y no sólo por lo que significa ese nombre, sino por los buenos recuerdos que me trae. Y cómo no, el Polideportivo Torrespaña que tanto esfuerzo de todos ha costado sacar adelante. Desde que el pasado diciembre abrió sus puertas, he acudido mucho a jugar al padel. Esa instalación deportiva, legado de Íñigo Henriquez de Luna es, sin duda, un gran pulmón de oxígeno que cubre perfectamente la necesidad existente en esa zona del distrito.

¿Qué tiene el distrito de Salamanca que no tengan otros?

El distrito de Salamanca tiene algo especial. Hay quien cree que es el distrito de los ricos; el distrito señorial y el inaccesible. Es más, todos lo hemos pensado alguna vez, pero cuando lo conoces de verdad te das cuenta de que su magia está en acoger a todo el mundo por igual. En sus calles se mezclan turistas, vecinos y gente que acude a sus trabajos. Pasear un domingo por sus calles relaja. Y, cómo no, quien se pueda permitir una buena tarde de compras por las mejores tiendas de Madrid, disfrutará de lo lindo en este distrito. Aquí hay de todo para todos.

¿Cuál crees que será tu mayor reto al frente de la concejalía de Fuencarral-El Pardo?

Creo que es un distrito muy heterogéneo: algo lógico cuando se trata del más grande de Madrid. Y gestionar algo así, que por un lado es apasionante, supone un reto incalculable. Quiero ocuparme mucho de los dos grandes paus, Las Tablas y Montecarmelo, para que quienes viven allí puedan disfrutar en una zona nueva de todas las comodidades del centro de Madrid. También hay proyectos muy bonitos como el de la ampliación de la Castellana. Tengo muchas ganas de empezar, de salir a la calle, y de conocer tantas y tan diferentes realidades.

¿Cuándo supiste de tu nuevo cargo?

El día antes de hacerse público en el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid que Elena González Moñux sería nueva viceconsejera de Justicia. Fue una noticia inesperada y que me llenó de ilusión, la verdad.

¿Por qué esta concejalía y no otra?

La alcaldesa me dijo que un distrito tan grande, con unos proyectos tan bonitos en marcha, requerían dinamismo, fuerza e ilusión, algo que por mi edad esperaba que tuviera. Al principio me sorprendió. Hoy estoy encantado.

¿Cuáles son tus puntos fuertes para el puesto?

Creo que por mi forma de ser, y en muchos casos de hacer míos los problemas de la gente, mi sitio esta en la política municipal.

¿Por qué crees que se han ido tantos concejales a la Comunidad y al Gobierno?

Es lógico que cuando el Gobierno de una administración como la central cambia de color se produzcan muchos movimientos, y en nuestro caso, teniendo en cuenta el nivel de la gente que formaba parte del gobierno autonómico y municipal, extraña menos. Además, no es bueno apoltronarse en política. A veces es bueno cambiar, tener nuevas ilusiones y buscar nuevos retos desde donde poder ayudar al ciudadano. Al fin y al cabo ése es el fin último de los políticos…

¿Cómo aplicarás la experiencia aprendida en Salamanca en Fuencarral? 

Salamanca es un gran distrito para curtirse. Es de gestión difícil y eso te hace vivir muchas situaciones que puedes volver a encontrarte en la mayoría de los distritos de la ciudad. Esa experiencia adquirida creo que me va a ser de gran ayuda.

¿Crees que las Juntas deberían tener más poder? ¿Está demasiado centralizado en el Ayuntamiento?

A veces el concejal de distrito echa de menos poder tomar ciertas decisiones sobre las que antiguamente era competente y ahora no, aunque es cierto que eso lo sufre sólo el concejal y no el vecino. Si una persona solicita la sustitución de un banco en la vía pública, y en 48h se ha llevado a cabo, nunca se va a preguntar si la gestión ha sido realizada por un concejal de distrito o de área. Al final tenemos que estar para atender al ciudadano y hacerle la vida lo mas fácil posible.

¿Cómo es tu relación con la nueva alcaldesa, Ana Botella?

Es una mujer muy cercana. Creo que ésa es su principal virtud. Además de eso, está muy preparada y ha sabido gestionar muy bien las áreas de las que ha sido responsable durante estos años. Creo que será la gran sorpresa de esta legislatura y que los madrileños se sentirán muy orgullosos de su alcaldesa. Mi relación con ella es muy buena. Nos hemos conocido hace muy poco, pero me da muy buenas sensaciones.

Fotos: Zonaretiro.com

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1 Comentario

  1. Muy bien por esa capacidad de hacer “suyos” los problemas de los vecinos, pero muy mal por abortar las soluciones imaginativas, creativas y gratuitas que los propios vecinos organizados han puesto en marcha, como en los huertos comunitarios de Fuencarral y Montecarmelo, lamentablemente mandados desmantelar por el Sr de la Rosa en la primavera de 2012.

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