La horchatería de la calle Narváez, 65 años después

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S. Remón.- 65 años. Es el tiempo que lleva instalado el kiosco de horchata de la familia García López a la altura del número 8 de la calle Narváez, esquina con Jorge Juan. 65 años sirviendo la que es quizá la mejor horchata de todo Madrid, con una receta heredada de sus bisabuelos, nacidos en Crevillente (Alicante).

La crisis, que tantos locales ha cerrado en el barrio, ha perdonado a los hermanos José Manuel y Miguel, que siguen al pie del cañón quitando la sed a los vecinos de Retiro y Salamanca en estos meses de calor, pero “se nota”, confiesa Miguel a ZonaRetiro. “A la horchatería le va muy bien cuando hace mucho calor, pero parece que no llega”, dice, echando de menos aquel calor que derretía el asfalto a finales del mes de junio… y años atrás.

Mucho ha cambiado todo desde que la familia de José Manuel y Miguel y llegó a Madrid y montó su primer kiosco horchatero. Corrían los años 30 cuando instalaron su primer puesto en Cedaceros con Arbalán para después, trasladarse a la Plaza Cortés. En el 36 la guerra les hizo volverse a Crevillente, pero en 1940 regresaron con fuerza a la Plaza del Carmen, donde servían su horchata, el granizado de limón y la famosa agua de cebada* hasta 1944, fecha en que se instalaron en la calle Narváez; concretamente en el número 9 de esa calle, cuyo lugar pasó a ocupar un bar y a ellos les llevó al que hoy es su sitio, en la acera contraria.

El único puesto del estilo en todo Madrid

Hace 65 años, muchos eran los puestos que les hacían sana competencia: concretamente, unos 300 en todo Madrid. Sin ir más lejos, en el barrio, allá por el año 1959, había seis kioscos: dos en Narváez, otros dos en Ibiza y dos más en Sáenz de Baranda. Todos desaparecieron porque, como recuerda José Manuel, “no quisieron seguir con la tradición de familiar”. De todos aquellos sólo queda uno en pie, el que ellos regentan de lunes a domingo sin descanso desde principios de abril hasta octubre, y donde uno puede encontrarse con muchas caras conocidas: caras vecinas, que se han convertido en clientela habitual, y caras famosas.

“El exministro Fernando Morán, Fernando Sánchez Dragó, José Luis Cuerda, Nieves Herrero… Son muchos los famosos que se dejan caer por aquí todos los veranos. Pedro Almodóvar, cuando vivía aquí al lado, venía mucho…”, cuenta Miguel.

Como el cineasta manchego, que residía no muy lejos del kiosco, los hermanos horchateros del barrio también viven cerca de su puesto de trabajo, en la misma calle Nárvaez, a un par de manzanas del hospital en el nacieron, el de O´Donell, lo que les convierte en ‘vecinos de toda la vida’.

Eso sí, aunque ellos atienden el puesto desde las 10:45 hasta las 14:00 horas y de las 16:15 a 21:30, la horchata no la elaboran en el mismo kiosco, como se hacía antiguamente. “Nuestra chufa, que traemos de Valencia, se lava, tritura, prensa y cuela en un local que tenemos en Vallecas, donde preparamos 80 litros diarios”.

80 litros que cada día, si el calor acompaña, atraen a decenas de vecinos al que desde hace décadas se ha convertido en punto de encuentro, además de en un bar. El bar que todo horchatero que se precie ya debe conocer.

*Agua de cebada: bebida hecha a base de malta, primero tostada y después cocinada con caña de azúcar, a la que se añade un poco de limón granizado. Típica en las verbenas del siglo XIX.

Fotos: G.Bravo (Zonaretiro.com)

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1 Comentario

  1. Hola, solo queria comentar acerca del granizado de limon, que es lo que yo tomo siempre cuando vuelvo del trabajo y voy llegando a casa, es delicioso, no os lo perdais.

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