En medio de la conmoción nacional por la tragedia de Adamuz, la operadora ferroviaria Iryo ha emitido un comunicado técnico para aclarar el estado del convoy involucrado en el accidente. Según la compañía, el tren Iryo 6189 contaba con todas las garantías de seguridad y había superado recientemente sus protocolos de mantenimiento.
Un tren prácticamente nuevo
Para despejar dudas sobre la antigüedad del material rodante, Iryo ha precisado que el tren siniestrado fue fabricado en el año 2022. Se trata de un modelo de última generación (Elaris ETR 1000), diseñado con los estándares de seguridad más exigentes de la Unión Europea y equipado con tecnología punta para la alta velocidad.
Revisión reciente y satisfactoria
El dato más relevante aportado por la operadora es que el convoy fue sometido a su última revisión integral el pasado jueves 15 de enero, apenas tres días antes del accidente.
- Resultado: Según Iryo, el tren superó dicha inspección sin que se detectara ninguna anomalía técnica ni mecánica en sus ejes, sistemas de rodadura o equipos de comunicación.
- Mantenimiento preventivo: La compañía insiste en que sus protocolos de revisión son “exhaustivos y constantes”, cumpliendo estrictamente con la normativa de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
Aumenta la incógnita sobre las causas
Estas precisiones de la compañía refuerzan la tesis de la Guardia Civil sobre lo “extraño y difícil de explicar” del suceso. Si el tren estaba prácticamente nuevo y acababa de pasar una revisión exitosa, los investigadores se centran ahora con más fuerza en otros factores:
- La infraestructura: Un posible fallo en el cambio de agujas de la vía gestionada por Adif.
- Factores externos: Algún elemento en la vía que pudiera provocar el descarrilamiento inicial.
- Sistemas de señalización: Por qué los avisos de emergencia no llegaron a tiempo al Alvia que venía de Madrid.
Desde Zona Retiro seguiremos informando sobre cualquier avance en el peritaje de los restos del convoy que ahora se encuentran bajo custodia judicial.