Madrid. 3 de julio. 15.15 horas. Un madrileño de 51 años empieza a sufrir un infarto mientras conduce una hormigonera. Se le empieza a nublar la vista, le duele el pecho, siente hormigueo en los brazos y le duele encima del codo. Se lo cuenta a su mujer, enfermera, y ésta le indica que son síntomas de infarto. Su compañero de trabajo le acerca al centro de salud más cercano, el que se encuentra a un 1 kilómetro de donde estaban: el de Fuencarral.
Nada más llegar, le toman la temperatura, apuntándole a la frente. ‘36.5’.
El hombre infartado pide ver a un médico.
– Me duele el pecho y tengo hormigueo en los brazos.
– ¿Qué centro de salud le corresponde a usted?
– ¿A mí? Bueno, yo vivo en Pedrezuela.
– Lo siento, vaya a Pedrezuela.
El tiempo corría en su contra y ante aquella omisión de socorro, el hombre murió de infarto de miocardio.
Lo cuenta El Mundo.
La ciudad de Madrid se prepara para la acogida, del 6 al 9 de junio…
La estación de metro de Nuevos Ministerios sufrirá alteraciones significativas en su servicio durante la…
Un nuevo y preocupante episodio de violencia ha generado alarma en nuestra región durante la…
Una de las víctimas tuvo que ser rescatada por los Bomberos de Madrid tras quedar…
"O cruzo el río o me quedo en la orilla". Con esta contundencia resume Maricarmen,…
Un hombre de 45 años se encuentra hospitalizado en estado grave tras sufrir un accidente…