Más de un centenar de tiendas de campaña transforman el kilómetro cero de Madrid en un campamento reivindicativo. La primera noche transcurre sin incidentes bajo vigilancia policial, con el objetivo de presionar a los partidos políticos para pactar medidas urgentes.
La primera noche de acampada en la Puerta del Sol por el derecho a la vivienda ha transcurrido de forma pacífica y sin altercados. Más de cien tiendas de campaña se han instalado en el kilómetro cero de la capital, transformando el asfalto en un camping urbano que emula al movimiento 15M, justo quince años después de su estallido.
#Canal24Horas | Así amanece hoy en la Puerta del Sol, tras la primera noche de acampada.
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) September 27, 2026
Allí está un equipo de RTVE, con Sara Mosleh pic.twitter.com/ZwxyRspGPB
Cientos de personas han pasado la madrugada congregadas entre sacos de dormir, esterillas y provisiones como botellas de agua, pizzas y fruta. El ambiente general desde dentro del campamento ha estado marcado por la ilusión y una fuerte emotividad. Los asistentes coinciden en que esta movilización “va a marcar un antes y un después” en la lucha ciudadana por una vivienda accesible.
Presión política y un ultimátum al Gobierno
El principal objetivo de esta acampada es presionar de forma directa a las formaciones políticas para que alcancen un pacto y apliquen medidas urgentes frente a la crisis habitacional y los precios de los alquileres. Entre las proclamas y exigencias de la protesta destaca el lema para evitar que haya “ni una Maricarmen más”, en referencia a la urgencia de paralizar los desahucios y proteger a las personas más vulnerables.
En este sentido, los manifestantes han lanzado una clara advertencia al Ejecutivo. Gonzalo Álvarez, portavoz del Sindicato de Inquilinas, ha sido contundente desde la acampada: “¿Qué pasa si el martes no se aprueba el decreto tal y como nosotras lo concebimos? Que este Gobierno se tiene que terminar. No tiene sentido que exista este supuesto Gobierno progresista cuando no son capaces ni de hacer las medidas mínimas que exigimos en una emergencia habitacional como esta”.
Vigilancia de seguridad sin incidentes
El dispositivo de seguridad, compuesto por efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, ha vigilado el perímetro del campamento durante toda la madrugada. A primera hora de la mañana, el balance oficial confirmaba una jornada de protesta completamente tranquila en la que no se ha registrado ningún tipo de altercado.