Con una extensión total proyectada de 19 kilómetros, esta nueva infraestructura busca agilizar el acceso a la capital fomentando el transporte público y el uso del vehículo compartido. La fase de pruebas se desarrollará de forma progresiva hasta la primera semana de septiembre para facilitar la adaptación de los conductores.
Las obras del esperado carril Bus-VAO de la autovía A-2 han llegado a su fin y la infraestructura está lista para su puesta a punto. Durante este mes de agosto, y de manera progresiva hasta principios de septiembre, se llevará a cabo una fase de pruebas fundamental para comprobar el correcto funcionamiento de todos los sistemas tecnológicos instalados.
El objetivo principal de este periodo de ensayo es permitir que los conductores se familiaricen gradualmente con la nueva señalización y comprendan las normas de utilización antes de su entrada en servicio definitivo.
Un despliegue dividido en dos fases
Aunque la adecuación del carril izquierdo en ambos sentidos ya se ha ejecutado en todo el tramo que une Madrid con Alcalá de Henares, la operatividad del Bus-VAO se implementará de manera escalonada:
- Primera fase (Actual): Tanto el periodo de pruebas de este verano como el inicio de su funcionamiento oficial se limitarán al tramo comprendido entre Madrid y Torrejón de Ardoz.
- Segunda fase: En una etapa posterior, la operatividad del carril se extenderá finalmente hasta el municipio de Alcalá de Henares.
Características clave del nuevo Bus-VAO
A diferencia de otras infraestructuras de alta ocupación en la región, este nuevo acceso presenta particularidades técnicas orientadas a una movilidad más dinámica:
- Sin separación física: El carril no cuenta con barreras, balizas ni muros que lo separen del resto de la calzada, dependiendo íntegramente de la señalización inteligente.
- Longitud total: Una vez completado hasta Alcalá, cubrirá un trayecto continuo de aproximadamente 19 kilómetros.
- Sostenibilidad: Su diseño está pensado exclusivamente para priorizar el tránsito fluido de autobuses y vehículos privados con alta ocupación.
La puesta en marcha de este proyecto pionero en la A-2 es el resultado del trabajo coordinado entre diversas instituciones. En la supervisión de estas pruebas y la implantación definitiva de la infraestructura participan activamente la Dirección General de Tráfico (DGT), la Dirección General de Carreteras (perteneciente al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible), el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) y el Ayuntamiento de Madrid.