El dispositivo de emergencia ha escalado sus recursos durante la tarde. Un esfuerzo conjunto y titánico de todas las administraciones lucha sin descanso contra las llamas que amenazan la Comunidad de Madrid.
La magnitud de la emergencia forestal que asola la Comunidad de Madrid ha obligado a desplegar uno de los mayores operativos de extinción que se recuerdan en la región. En su última actualización de las 18:30 horas, el centro de mando ha confirmado un incremento significativo en los recursos destinados a frenar el avance del fuego en la Sierra Oeste.
Un despliegue técnico y humano sin precedentes
En estos momentos, la línea de defensa contra las llamas está conformada por un auténtico ejército de especialistas. Más de 400 profesionales se encuentran trabajando sobre el terreno calcinado y desde el aire, jugándose la vida para proteger los cascos urbanos y la masa forestal.
El operativo logístico desplegado a media tarde cuenta con:
- 50 medios terrestres: Camiones autobomba, maquinaria pesada y vehículos de intervención rápida perimetrando las zonas críticas.
- 12 medios aéreos: Helicópteros e hidroaviones realizando descargas continuas de agua en los puntos más inaccesibles y calientes del siniestro.
Agradecimiento unánime a los héroes del operativo
Las autoridades regionales han querido hacer una pausa en la tensión del momento para lanzar un mensaje de profundo agradecimiento por el trabajo incansable, coordinado y heroico que están realizando todos los cuerpos implicados.
En este dispositivo conjunto, que aúna recursos autonómicos y estatales, están trabajando codo con codo:
- Bomberos Forestales de la Comunidad de Madrid
- Bomberos de la Comunidad de Madrid
- Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid
- Efectivos sanitarios del SUMMA 112
- Voluntarios y agrupaciones de Protección Civil
- Unidad Militar de Emergencias (UME)
- Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Guardia Civil y Policía Nacional)
El frente sigue activo y el esfuerzo de estos más de 400 efectivos será vital durante las próximas horas, antes de que caiga la noche y los medios aéreos tengan que retirarse, dejando el peso de la extinción al operativo terrestre.