Bajo el lema “No hay museos sin arte, ni país sin artistas”, el sector denuncia que el Ministerio de Hacienda ignora una “realidad insostenible” que asfixia la competitividad del arte español.
Las galerías de arte de Madrid cierran para exigir la reducción del IVA en la venta de obras
El sector del arte contemporáneo español dará hoy un paso al frente en su lucha por la supervivencia fiscal. Galeristas y artistas han convocado encierros simultáneos en cuatro de los principales museos del país —el Museo Reina Sofía en Madrid, el IVAM en Valencia, el MACBA en Barcelona y el CAAC en Sevilla— para protestar por la falta de aplicación del IVA reducido en la compraventa de obras de arte.
La movilización, que en la capital tendrá su epicentro en el Reina Sofía a partir de las 19:00 horas, denuncia el “silencio administrativo” de los Ministerios de Cultura y Hacienda. Según el comunicado del Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, ambos organismos han ignorado sistemáticamente sus reclamaciones, a pesar de que la situación es, a su juicio, “injusta e insostenible”.
Una brecha fiscal frente a Europa
El principal motivo de la queja es la enorme diferencia impositiva que soportan las galerías españolas respecto a sus vecinos europeos. Mientras que en España se aplica un IVA del 21%, en países como Portugal es del 6%, en Francia del 5,5% y en Italia del 5%.
“Las galerías españolas seguimos asfixiadas”, explican desde el sector, subrayando que esta carga fiscal penaliza el trabajo de los creadores nacionales y resta competitividad a los espacios españoles en ferias internacionales como la próxima edición de ARCOmadrid.
“No pedimos privilegios, pedimos igualdad”
Con estos encierros, el colectivo busca recordar a la sociedad y al Gobierno que el patrimonio cultural del futuro depende de la salud del mercado del arte actual. Los manifestantes han sido tajantes: “Nos encerramos para reclamar que no pedimos privilegios, pedimos igualdad”.
Esta acción se suma a la huelga de “puertas cerradas” que ya llevaron a cabo a principios de febrero, y llega después de que la Comisión de Cultura del Senado aprobara recientemente una moción instando al Gobierno a transponer de forma inmediata la directiva europea que permite reducir este impuesto.