Vecino de Alcorcón, ingeniero informático y apasionado de la fotografía, Pablo B. es una de las víctimas del trágico choque de trenes en Córdoba. El Ayuntamiento de su localidad ha decretado tres días de luto oficial.

La tragedia ferroviaria ocurrida este domingo en Adamuz (Córdoba), que ya suma al menos 41 fallecidos, tiene nombres y apellidos que han conmocionado a la Comunidad de Madrid. Entre ellos destaca el de Pablo B., el maquinista del tren Alvia que cubría la ruta Madrid-Puerta de Atocha – Huelva, un joven de 27 años (algunas fuentes señalan 28) cuya vida se truncó de forma abrupta a escasos kilómetros de finalizar su turno.
Una vocación truncada por la fatalidad
Pablo, vecino del barrio de Ondarreta en Alcorcón, no era un maquinista cualquiera. Ingeniero Informático por la Universidad Carlos III y formado en Cetren, sus compañeros de Renfe lo definen como un profesional de “muy buena reputación” y gran preparación. Además de su labor en las vías, era un apasionado de la fotografía, afición que compartía activamente en redes sociales, capturando la belleza de los paisajes que recorría.
La fatalidad quiso que el accidente ocurriera cuando al joven apenas le quedaban diez minutos para ser relevado en la estación de Córdoba. El convoy que conducía, un Alvia que circulaba a unos 205 km/h, impactó frontalmente contra tres vagones de un tren Iryo que había descarrilado previamente e invadido la vía contigua. Según las investigaciones, Pablo apenas tuvo 20 segundos para reaccionar, un tiempo insuficiente para evitar el impacto que le costó la vida en el acto.
Luto en Alcorcón y en el sector ferroviario
El impacto de su pérdida ha sido profundo en Alcorcón, donde su madre fue profesora hasta su reciente jubilación. La alcaldesa Candelaria Testa ha declarado tres días de luto oficial (20, 21 y 22 de enero), con banderas a media asta y la suspensión de actos públicos.
Este martes, a las 12:00 h, se han repetido escenas de dolor en las estaciones de Atocha y Chamartín, donde compañeros ferroviarios han guardado minutos de silencio. El sector lamenta la pérdida de un joven que representaba el relevo generacional y la excelencia técnica en la red ferroviaria española.
Investigación en curso
Mientras Madrid y Andalucía lloran a las víctimas, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que la investigación apunta a una posible rotura de un tramo de la vía como desencadenante del descarrilamiento del Iryo. Las autoridades trabajan para esclarecer si este fallo fue la causa original o una consecuencia de otros factores en lo que ya es el accidente ferroviario más grave en España desde la tragedia de Angrois en 2013.