La Quinta de Torre Arias, abierta para los madrileños

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F. Mollá.- El mes de noviembre de 2016 cierra abriendo a los madrileños y madrileñas un patrimonio de 17 hectáreas de gran valor histórico. El Ayuntamiento de Madrid, a través de la Junta Municipal de San Blas Canillejas, abre definitivamente sus puertas a todos los ciudadanos la Quinta de Torre Arias, cumpliendo así una reivindicación vecinal más.

La Quinta de Torre Arias es todo un símbolo para la actual corporación. Su valor artístico, cultural y paisajístico, y su ubicación en el interior de Madrid, en el número 551 de la calle de Alcalá, y a poca distancia de otras dos Quintas también emblemáticas -la Quinta de los Molinos y el Jardín Histórico de El Capricho- la convierten en una joya histórica, cultural y paisajística del siglo XVI. Estos tres espacios configuran un eje histórico y paisajístico de primer orden. Y desde hoy sus jardines, donde se pueden encontrar hasta 51 especies diferentes de árboles, algunos excepcionales como una encina con más de 300 años y otros muchos de gran valor, podrán ser visitados en horario de invierno de martes a domingo en las zonas habilitadas para ello, que irán cambiando según avancen los trabajos de conservación. También podrán verse desde fuera el Palacio y sus edificios colindantes, que en estos momentos se encuentran en pleno trabajo de conservación.

La Quinta de Torre Arias es una gran finca nobiliaria. En una zona alta, atravesada por dos arroyos y con unos jardines que reflejan el devenir de la hacienda durante los últimos siglos, se alza un singular palacio de unos 200 metros de fachada. A esta edificación se unen, formando un gran patio, cuadras, vaquería, pajares, horno, con tinajones para el aceite o el grano, y unos frontales con numerosos portalones protegidos por estructuras de madera singulares.

Un matadero, dos invernaderos, acequias, fuentes de bronce, puentes sobre los arroyos y otros elementos de importancia completan las construcciones de esta quinta que conserva su doble función de espacio de recreo en el entorno del palacio y finca de producción agrícola en la zona colindante con la calle de Alcalá.

Cesión privada

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En 1986, la propiedad pasó al Ayuntamiento de Madrid a cambio de la recalificación de otros terrenos de los hasta entonces propietarios. El Consistorio permitió que la anterior propietaria mantuviese el uso de la Quinta hasta su muerte. Ésta, a cambio, se comprometió a realizar el mantenimiento de las instalaciones, aspecto que no se ha respetado.

Cuando en 2012 falleció la propietaria, la Quinta pasó a ser de pleno derecho del Ayuntamiento. Es entonces cuando comienza un movimiento vecinal que reclama la apertura de la misma al público. En julio de 2014 el Ayuntamiento aprueba un Plan Especial que modificó el Plan General de Ordenación Urbana y que tenía como objetivo la cesión de la finca a la Universidad de Navarra para la instalación en ella de una sede madrileña. El Plan Especial recogía además la posibilidad de demoler parte de las construcciones históricas existentes y la construcción de edificaciones modernas en su interior.

El movimiento vecinal recurrió judicialmente este Plan y a la vista de la oposición ciudadana la Universidad de Navarra hizo pública su renuncia al uso de la Quinta.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid acordó en febrero de 2015 la suspensión del citado Plan Especial. Esta decisión fue recurrida por el Ayuntamiento y un nuevo auto de marzo de 2015 desestimó el recurso de reposición municipal y condenó al Ayuntamiento al pago de las costas.

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