Botella aprueba el Plan de Movilidad en plena caída del tranporte público y con la polémica de BiciMad

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F. Mollá.- El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), que busca “conseguir para 2020 una reducción de cerca del 6% del tráfico en la ciudad a favor de los modos más sostenibles (caminar, bicicleta y transporte público)”. La aprobación llega una semana después de la inauguración del servicio público de alquiler de bicis eléctricas, que todavía no funciona como debería y en plena caída del número de viajeros de Metro y EMT, que baja mes tras mes.

Busca que la movilidad activa (caminar y andar en bici) suba del 29 al 32%, el uso del transporte público se incremente del 42 al 46% y el uso del coche baje del 29 al 22%.

El consistorio ha propuesto 95 acciones, todas enfocadas hacia unos objetivos generales de mejora de la calidad ambiental, la competitividad, la seguridad y la universalidad de nuestro modelo de ciudad, en base a las líneas estratégicas que previamente había definido la Mesa de Movilidad, con la que se han participado las distintas fases del documento.

Con la menor utilización del coche se pretende reducir el ruido y la contaminación para aumentar el bienestar y la calidad de vida de los madrileños. Se prevé que con el Plan se dejarían de emitir 135.000 toneladas de CO2, 400 de NOx y 26 de PM2,5 como consecuencia de los 3,2 millones de kilómetros diarios que no se realizarían en coche respecto a la tendencia actual (escenario previsto de no aplicar ninguna medida).

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Según los escenarios que plantea el PMUS, en 2020 se realizarán un 3,5% más de desplazamientos al día (130.000), que serán absorbidos por los modos sostenibles para que no repercuta en el nivel de congestión.

Entre las medidas más destacadas se encuentran la implantación del SER inteligente (con precios más caros para los coches más contaminantes y para los conductores que quieran aparcar en las zonas más demandadas), la priorización semafórica de los autobuses, la mejora de la red ciclista, la creación de aparcamientos de disuasión o la implantación de instrumentos tecnológicos para el control de la indisciplina en las zonas de carga y descarga.

Teniendo en cuenta que el gasto público municipal destinado a las medidas incluidas en el PMUS es, como mínimo, el asignado en los distintos contratos de gestión integral relacionados con la movilidad, este asciende a más de 692 millones de euros.

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1 Comentario

  1. Tremendo. Las de los pueblos ya no vamos a Madrid con tanta alegría porque hace falta un pastón vayas en coche o trasporte público. Esta señora va a ir al trabajo ¿en bici o andando?. Si no es capaz de dar ejemplo es todo filfa.

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