Los funcionarios también votan

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A. Valiente*.- Quizá parezca repetitiva al hablar de Montoro, el ‘ministro de los funcionarios’, pero al leer la noticia de que va a devolver un moscoso a los funcionarios siento cierto desasosiego. Este ministro que había vilipendiado a los funcionarios, les devuelve uno de los días por asuntos particulares que les había usurpado. Cómo se nota que estamos ya en campaña electoral, y no lo digo sólo por las europeas, que de éstas hablaré en otra ocasión.

Los trabajadores públicos, -médicos, bomberos, policías, jueces y magistrados, auxiliares domésticos, profesores, bibliotecarios, barrenderos, archiveros, secretarios de ayuntamientos y un largo etcétera-, esos que nos hacen la vida muchos más fácil, esa clase trabajadora (muy bien preparada, por cierto), y a la que nadie les ha regalado su puesto de trabajo, han sido mancillados, sobre todo por los políticos del PP, y ahora, precisamente ahora, se acuerdan de ellos. ¿Por qué? Porque son alrededor de dos millones y medio de votos.

Para que un político ejerza bien su labor en la Función Pública (y no me cansaré de poner estas dos palabras con mayúsculas) tiene que contar con el buen hacer incondicional de los trabajadores públicos, y Montoro, que no parece ser un lince, acaba de caer en la cuenta. Este colectivo prepara informes de toda índole, elabora los datos de la EPA, recauda impuestos, persigue a los delincuentes, limpia las calles (no las de Madrid), apaga incendios, rescata a los perdidos en el monte y en el mar… Los trabajadores públicos son imprescindibles, son numerosos y además votan.

Los días por asuntos particulares fueron bautizados como moscosos porque fue el ministro de Administraciones Públicas, Javier Moscoso, allá por el año 1983 quien, a cambio de no concretar una subida salarial del 12% a los trabajadores públicos, los devengó con días para que pudiesen disponer de ellos, siempre que las necesidades del servicio y la normativa lo permitan.

Tras las bajadas de sueldo, los años de congelación salarial, el robo de los moscosos, la desaparición de múltiples beneficios sociales, en definitiva, la reducción del poder adquisitivo, este colectivo ha seguido ejerciendo su trabajo, bien, fenomenal, como siempre… Y ahora llega su momento, el momento de poder poner los puntos sobre las íes, el momento de votar.

¡Tiembla Montoro, que ya están aquí los funcionarios!

* Ana Valiente es vocal vecina del PSOE en el Distrito de Salamanca.

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9 Comentarios

  1. El tenido el gusto de leer su artículo. Se puede explicar más veces pero no más claro. Yo no pienso votar a estos señores, así mencionados por educación, el resto de mi vida. Y ojalá que el viento del olvido los desintegre y nos deje, de una vez y para siempre, en paz.

  2. Muy buen el artículo. Lo he twitteado porque no se me ocurre nada más que no sea felicitar a la autora por acordarse de los funcionarios públicos a los que les ha caído el peso del castigo austericida del Sr. Montoro.

  3. ¿Nos daremos cuenta alguna vez que el problema no es el exceso de funcionarios sino la cantidad de puestos de “libre designación” creados para dar cabida y pingües salarios a toda la trama que se genera en torno a la mal llamada clase política?
    Éste, y no otro, es el verdadero problema que hay alrededor de los servicios públicos, por donde se dilapidan gran parte de los recursos que se les asignan.

  4. Que manía con creeros los portavoces del pueblo, de los funcionarios, de los trabajadores… etc, etc. Vosotros, los políticos, a ver si os enteráis de una vez, sois nuestro problema. Representáis la clase parasitaria, el cuento, la vagancia, la demagogia. Sois muestro cáncer. Dejad de lavar el cogote de la gente a base de demagogia. Arreglar el mundo desde el sofá de vuestros plenos es patético.

  5. Me gusta el artículo. Positivo y luchador.
    Echo en falta que no se le mueva a la gente a participar en todos los foros posibles, porque ya debe quedar claro que un ejercicio de participación cada 4 años es totalmente insuficiente.
    Así que, ciudadano: EXIGE,PARTICIPA y también con el voto. Ya hay en el panorama político alternativas que sí están en línea con la ciudadanía más progresista. No votar, supone regalar tu voto a la derecha.

  6. La felicito, Sra. Valente, por su artículo en defensa de los funcionarios y, por ende, de de lo público. Los gobiernos, principalmente los de derechas (PP), hacen lo posible y lo imposible por deteriorar los servicios públicos para privatizarlos, convirtiéndolos en un negocio para sus amigos. Eso incluye también la desacreditación de los empleados públicos. Ese poulismo barato e irresponsable, desgraciadamente, cala en muchos sectores de la sociedad y les da votos. Ahora la estrategia del gobierno del PP pasa por tratar de reconciliarse con ellos para que les vuelvan a votar e, incomprensblemente, muchos caerán en la trampa.
    También felicito a los trabajadores públicos, porque ellos son la garantía de que los ciudadanos podamos acceder, en condicones de igualdad, a los servicios públicos. Y también les felicito por su lucha, sin reservas y en la calle, contra la corrupción y en defensa de la sanidad, de la educación, de la cultura, de la justicia, etc., etc.

  7. Interesante artículo, como todos.
    Aunque trate del hecho de que el “señor” Montoro haya devuelto un día a los funcionarios de la administración central, no hay que olvidar que sólo es un cebo lanzado a los votantes, del mismo modo que a la que se acercan las municipales todo son obras para dejar las ciudades bonitas, o con las autonómicas un no parar de inauguraciones.
    Todos estos “regalitos” a ellos no les supone más gasto que un pco de tinta en la estilográfica (que seguro es un regalo), pero al resto de la ciudadanía nos suponen apreturas, subidas de impuestos o el no ver deslumbrados por el oropel, las comisiones, prebendas y regalos que reciben los intermediarios en tales fastos : Caso Gürtel, Palu de la Música, Pokemon, etc etc…

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