J. E. Villarino*.- A nuestra alcaldesa se le ha ocurrido, entre otras muchas, la idea de poner a limpiar a los universitarios, no sé bien, si las máculas que dejan después de los botellones, o las calles, acompañando al barrendero de toda la vida.

Así de entrada, me viene a la memoria los años de la mili en que había un tipo de servicios, además de los estrictos de armas, denominados servicios mecánicos, tales como pelar patatas en la cocina, hacer los mandados -nunca mejor dicho- a algún mando, cortar el pelo a los colegas o barrer la compañía u otras dependencias, y así otras muchas.

Está claro que la cuestión obedecía a un mix, que se dice ahora, a caballo entre la disciplina y la penuria económica, dada la exigua cantidad dineraria que el estado ponía a disposición de las arcas castrenses, que había que repartir entre los gastos domésticos del día a día y los propiamente militares.

Pues bien, la propuesta de la alcaldesa Carmena tiene algo de ambas cosas. Es más fácil decretar un bando u ordenanza llamando a filas para coger el carro y el escobón y tirar calle arriba, que subir los impuestos para que las contratas contraten a más barrenderos.

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Si se trata de una u otra cuestión lo sabremos en pocos días. Parece que Carmena ha logrado el imposible absoluto de sacarle a las contratas 500 empleados más, sin extra coste alguno para el Ayuntamiento. Difícil de creer.

Pero, yendo al grano. Si esto es así y la alcaldesa sigue llamando a filas a los universitarios para barrer Madrid, entonces estaremos ante una medida educativo-disciplinaria para poner las pilas a nuestros jóvenes y que se enteren de lo que cuesta en esfuerzos y dineros una noche de juerga borrachuza.

Para dar ejemplo, la alcaldesa recordó a los medios su época de juventud en que pertenecía al SUT, Sindicato Universitario del Trabajo, de inspiración izquierdista aunque bajo la cobertura del SEU, Sindicato Español Universitario, por el que en en las vacaciones estivales dedicábamos -quien les escribe también dedicó en el SUT algún verano a estos menesteres- nuestro tiempo a tareas de contenido social.

Desconozco los trabajos de Carmena en el SUT. Unos se iban a las Hurdes a alfabetizar adultos y menos adultos, otros a trabajar en la construcción de viviendas sociales. A mí me tocó trabajar en asistencia social en los entonces llamados UVAs, Unidades Vecinales de Absorción, barriadas residenciales de muy precaria construcción, que toda perviven, que pretendían dar techo a las oleadas migratorias de andaluces y extremeños fundamentalmente.

Podemos decir que el SUT era el contrapunto “progre” al Frente de Juventudes del Movimiento Nacional y la Sección Femenina, equivalente a una mili muy suavecita para las chicas.

Por lo que he leído, los jóvenes universitarios le han dicho que no están por la labor. Que, si quiere, barra ella. Lo cual era previsible, dado que las experiencias de la alcaldesa en el SUT han pasado a la historia y ya no se llevan, entre otras cosas, porque hubo una vez una ley educativa nefasta que respondía al nombre de LOGSE, que dio carta de naturaleza a la ley del mínimo esfuerzo de los alumnos, la pérdida de autoridad de los docentes y el cachondeo en las aulas.

Para colmo de males, hubo otro señor que se cargó la mili obligatoria a la que antes me refería por la que los jóvenes poco o nada aprendían para hacer la guerra, pero que era una experiencia de homologación social y de patriotismo, aunque existen quienes lo discuten y opinen que era una antigüalla. Así nos luce el pelo, respecto del respeto que profesan por sus símbolos y unidad nacional los habitantes del resto de democracias occidentales.

Señora alcaldesa: el problema no es si los universitarios barren o no. El problema es que una mayoría de jóvenes, universitarios o no universitarios, no llegan a la madurez con principios, hábitos, conocimientos y civismo como deberían ser exigibles. El problema ha sido y sigue siendo el fracaso de las infinitas leyes habidas, a cada cual más nefasta. Lo de barrer o no, es pura anécdota.

* José Enrique Villarino es economista y consultor, columnista de Zonaretiro

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2 Comentarios

  1. José Enrique Villano, espero que lo de economista y consultor se te de mejor. Impresionante el nivel. Como vuelva a chocarme con una columna así me retirodelazona.com

  2. Extraordinario. Nada más cierto, las sucesivas leyes de educación de gobiernos de izquierdas han conseguido una juventud iletrada, adocenada, acomodada y de escaso espíritu crítico, amén de la nula educación y muy escasa capacidad de sacrificio.

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