Los paros de Metro

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Foto: TW Andrea Vargas

J. E. Villarino*.- Ha pasado poco más de medio año desde los últimos paros de Metro de Madrid, por los que, entre otras cosas, los conductores se salieron con la suya y la empresa ha procedido a ampliar la plantilla en 350 nuevos conductores, por lo cual la cifra de este colectivo asciende, redondeando, a 1.900 trabajadores.

Los horarios de los paros parciales son en turno de mañana de 6.05 a 8.40 horas; de 13.20 a 16.25 horas y de 17 a 19.55 horas, según ha informado el sindicato del colectivo, que tiene previsto repetir paros cada viernes de forma “indefinida”.

En concreto, los servicios mínimos fijados por Metro serán del 65% para los paros de la franja de mañana, del 59% para los paros del mediodía y del 67% de los trenes en la franja horaria de tarde.

Por salario y prebendas, no será

En este sentido, en lo que se refiere a los conductores del suburbano, el texto establece un salario base de 31.681 euros al año, al que se suman tres pagas extra, repartidas durante los meses de junio (1.754 €), julio y diciembre, de 1.822 euros; y una paga anual por plus de convenio de 1.368 euros anuales.

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Todo ello suma un salario bruto mínimo anual de 40.600 € al que se le deben añadir los 204,90 euros de los unienios que, posteriormente, determinarán el complemento de antigüedad.

Pero lo que sorprende es el amplio catálogo de primas y complementos a los que tiene derecho un conductor del Metro de Madrid. Así, encontramos primas por horas extraordinarias, que varían desde los 30,09 euros por hora trabajada en jornada diurna, a los 36,90 euros por hora trabajada en jornada nocturna; primas de eficacia, primas por desplazamiento para indemnizar a los conductores por el tiempo que consumen en desplazarse desde el punto de finalización del servicio al que tenían establecido como de origen al iniciar la jornada.

Los trabajadores tiene derecho a una póliza de seguro de vida con un capital asegurado de 25.000 euros, 50.000 si el fallecimiento es consecuencia de un accidente; préstamos para adquisición de primera vivienda, títulos de transporte gratuito para familiares o anticipos sin intereses de hasta el límite de seis mensualidades del salario base más el complemento de antigüedad, once días libres al año por asuntos propios, de los cuales, “seis serán retribuidos a cargo de la empresa”.

El verdadero motivo de los paros

Como suele ser habitual, los motivos de los paros se reducen a uno sólo: que su categoría profesional de conductor sea reconocida como la de maquinista de tracción eléctrica, cosa de perogrullo porque efectivamente los conductores de Metro conducen trenes de tracción eléctrica, todos ellos.

También, como casi siempre, las razones reales suelen ser otras, que en unos casos suelen ser económicas, las más de las veces, o de otro tipo. Según he podido saber a través de fuentes de la empresa, en este caso, este empeño en ser reconocidos como maquinistas -que no conductores- y ello es importante, puede ser para reivindicar una posible futura homologación con los maquinistas de RENFE o de cualquier otra operadora ferroviaria privada, una vez que se liberalice el sector de larga distancia o se proceda a concesionar Servicios de Obligaciones Públicas (Cercanías y Media Distancia).

Si no, la reivindicación de los conductores, no se entiende. Porque por dinero, no será esta vez, ya que tanto ellos como el resto de categorías salariales, salieron bien servidos en el último Convenio 2016-2019.

Por otro lado, tiene gracia que sea el Sindicato de Maquinistas de Metro quien no haya firmado el citado convenio y se permita reivindicar su peregrina solicitud, que en palabra de la empresa, “los paros son “absolutamente injustificados”, ya que, además de la creación de empleo que se ha puesto en marcha en los últimos meses fruto del acuerdo con los sindicatos, la compañía ha cumplido “escrupulosamente” todos los puntos acordados en el convenio.”

Un convenio anacrónico y enmarañado

Cada vez más, las reivindicaciones de los empleados y de los maquinistas en particular, se van centrando en condiciones extrasalariales. Desde hace algún tiempo las reivindicaciones salariales han dado paso a peticiones relativas a condiciones de trabajo y libranzas varias, lo que no es óbice para que, de forma casi automática, los salarios crezcan y crezcan año tras año.

Por ejemplo, en las últimas convocatorias se han pedido más días de libranza -hasta catorce días anuales-, la consideración de tiempo de trabajo el de, una vez finalizada su jornada, el regreso al punto de partida o de toma del servicio, la incorporación de nuevos efectivos de conducción y un largo etcétera: excedencia maternal, permiso retribuido por adopción, reducción de jornada, tiempo de lactancia, pases familiares

Todo ello lo posibilita un convenio muy enmarañado que todavía conserva partidas económicas como el abono de dos euros/año para material de escritorio:

I) Material de Escritorio.- Los agentes pertenecientes a los colectivos profesionales de Inspector Interventor, Maquinista de Tracción Eléctrica y Jefe de Sector, como compensación por el uso, en ejercicio de sus funciones, de material de escritorio propio, tienen derecho a percibir anualmente las cantidades que siguen: • Inspector Interventor: 3,99 euros/año. • Maquinista de Tracción Eléctrica y Jefe de Sector: 2,00 euros/año. El abono de este concepto tendrá lugar en la nómina del mes de junio.

Les recomiendo que echen un vistazo al último convenio y, como le decía Don Quijote a Sancho, “cosas veredes, Sancho”.

* José Enrique Villarino es economista y consultor, especialista en Transporte, y miembro del Foro del Transporte y el Ferrocarril (FTF).

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