La puntilla para Príncipe Pío

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Foto: Armando G Alonso (Flickr - CC)

J. E. Villarino*.- Hace pocos días nos referíamos a la venta de la joya de la corona de Adif, el solar entre El Corte Inglés y el Paseo de la Castellana, dedicado hoy a aparcamiento en superficie. Ahora le toca el turno a la estación de Príncipe Pío, también llamada del Norte.

Parece que no ha sido bastante con el horroroso centro comercial que en 2004 plantaron en la bella estación madrileña, también llamada estación del Norte -de donde partían los trenes para el N.O y N. de la península-, que ahora quieren rematar la faena.

Un primer intento fallido

La cosa se remonta a hace quince años en que los sueños de grandeza de los regidores madrileños pusieron sus ojos en la estación para construir un nuevo complejo faraónico, propio de quien sigue detentando tal sobrenombre y de un buen puñado de especuladores, donde la gran pagana era, como siempre en estas operaciones ferroviarias, la Renfe, a quien le daban las migajas de la especulación prevista.

Fue el desaparecido Luis Ramírez, el productor de ‘El hombre de la Mancha’, quien dio los primeros pasos para poder realizar un ambicioso proyecto consistente en convertir el amplio vano de la Eiffeliana marquesina en un teatro multipropósito donde se representaran los mejores musicales mundiales. Para ello se crearía la sociedad Teatro Príncipe Pío S.L. en la que aparecían, entre otros, la Sociedad General de Autores de España y el actor Antonio Banderas.

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El redactor del proyecto fue el arquitecto madrileño Antón García-Abril, ganador de numerosos premios nacionales e internacionales. Para poder llevar a cabo el proyecto de García-Abril, fue necesario que el Ayuntamiento aprobara un plan urbanístico especial indicando los elementos arquitectónicos a proteger y marcando las directrices de la reforma. Sin embargo, el conflicto que se generó sobre la futura gestión del gran teatro paralizó todo el proceso.

Tras la recisión del contrato, se traspasó la gestión, en julio de 2002, a la Corporación Interamericana de Entretenimiento (C.I.E.), la empresa que ha traído a Madrid espectáculos como La Bella y la Bestia, My fair lady, El fantasma de la ópera, Cabaret y Cats.

“El nuevo proyecto contemplaba también el completo aislamiento acústico para evitar el impacto del tráfico ferroviario que discurre bajo el complejo. Estos problemas incrementaron el presupuesto inicial hasta situarlo por encima de los 25 millones de euros.

Con esta situación, se hacían necesarios nuevos trámites administrativos municipales. El 9 de febrero de 2005 se presentó oficialmente el nuevo proyecto por la empresa Stage Holding, fijando la fecha de final de año 2007 para la inauguración del nuevo teatro. Nunca más se tuvieron noticias de este proyecto”.

El “bodrio” comercial que se instaló bajo la espléndida marquesina eiffeliana

La belleza y ligereza de la marquesina contrasta con el feísmo y vulgaridad del centro comercial
La belleza y ligereza de la marquesina contrasta con el feísmo y vulgaridad del centro comercial

Quienes sí espabilaron fueron los accionistas de la empresa Riofisa, muy introducida en recintos ferroviarios gracias a lazos familiares entre esta empresa y un exalto cargo de Renfe que, tras obtener las necesarias licencias municipales, inició las obras para un nuevo centro comercial en la vieja estación a final de septiembre de 2001 con el deseo de tener listo el nuevo complejo en el año 2004.

Efectivamente éste se inauguró en octubre de ese año. El primer “estacionicidio”, si no contamos con la remodelación para convertirla en centro intermodal de Cercanías, que también resultó ser otro “bodrio”.

Lo más grave, que también lo es, no es la remodelación en si, como el concepto de la remodelación. Meter un auténtico zoco en mitad de una estación bajo una marquesina que es una joya y una pieza de arte, no es un despropósito, son mil despropósitos. El resultado es un laberinto de comercios apiñados, mostrando al exterior sus fachadas traseras como si de un desván se tratara. No hay diálogo alguno entre lo antiguo, no viejo, y lo nuevo. Entre lo estético y el pastiche pseudo fashion.
¡Qué pena todo el espacio ocupado por tanto metacrilato y falso aluminio! Ya nunca podrá contemplarse la belleza austera y diáfana del espacio atrapado por tan hermosa marquesina. ¡Qué divorcio tan evidente!

La puntilla: acabar de destrozar lo que queda

Zona objeto de la concesión a 50 años de Adif (remarcada entre puntos)
Zona objeto de la concesión a 50 años de Adif (remarcada entre puntos)

Según Madridiario, “el Consejo de Administración de Adif aprobó en su última reunión la licitación del arrendamiento del edificio histórico de cabecera de la estación de Príncipe Pío de Madrid, así como sus espacios libres anexos, situados junto al Centro Comercial Príncipe Pío, por un periodo de cincuenta años. Las superficies estimadas objeto de la licitación son de 6.046 metros cuadrados en el edificio de cabecera y de 3.429 metros cuadrados en los espacios libres anexos”.

Foto histórica del edificio de viajeros con los dos torreones laterales
Foto histórica del edificio de viajeros con los dos torreones laterales

Es lo que se ha venido en llamar el edificio de viajeros, (el que tiene su acceso por la Glorieta de S. Vicente era la entrada y edificio de carruajes) que alberga los dos señoriales y singulares torreones, edificio que tiene su acceso por la Cuesta de San Vicente y que lleva cerrado y deteriorándose desde que en 1999 fue declarado bien de interés cultural.

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El edificio denominado de carruajes con el patio de “coches de punto”

Sigue diciendo este digital que “tras una primera subasta fallida, Adif ha adjudicado el edificio a un consorcio empresarial integrado por Global Health Consulting, You Show y Wonderland Capital, uno de los tres aspirantes a hacerse con la gestión. La empresa abonará al departamento de RENFE más de 23 millones, asumiendo las obras necesarias para restaurar la estación y adecuarla a los nuevos usos. A cambio obtiene la gestión para cincuenta años.

En este conglomerado accionarial figuran personas relacionadas con el espectáculo, como Santiago Segura y Luis Álvarez.

Todo parece indicar que entre las actividades que se desarrollarán en Príncipe Pío estará la del teatro, aunque no en exclusiva como se pretendía hasta hace ocho años”.

* José Enrique Villarino es economista y consultor, especialista en Transporte, y miembro del Foro del Transporte y el Ferrocarril (FTF).

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