Lo que se aprende corriendo un maratón de montaña

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M.M.B.*.- Los que corren conmigo y probablemente tú, si no me conoces pero me has leído estos meses, sabéis la importancia que le doy a la alimentación cuando corro. Y, aunque en una carrera oficial valoro muchísimas cosas -ambiente, organización y comunicación de los responsables con los corredores, paisajes…- siempre me fijo mucho en los avituallamientos.

Para mí, que peco de falta de concentración en las carreras, las paradas en los puestos de comida y bebida suponen pequeñas metas, y lo que me encuentro en las mesas me sirve para disfrutar un rato antes de emprender la carrera de nuevo.

Pues bien. Ayer corrí el Maratón Alpino Madrileño, la carrera para la que me ha estado preparando Iván Rodríguez, entrenador personal en Reebok Sports Club durante los últimos meses y, esta vez, he aprendido que el avituallamiento no es lo más importante en una carrera.

Dejo de lado todo lo que me ha enseñado Iván estos meses, y que os he ido contando en el blog. Creo que lo que más me ha ayudado para terminar con éxito la carrera (es verdad, no había dicho que acabé muy bien, pero eso lo dejamos para más adelante) han sido tres tipos de ejercicios fundamentales: la fuerza en máquina, que siempre había dejado de lado pero que he comprobado que es esencial para poder correr sin problemas; las sesiones de hipoxia, sobre todo en ejercicio, para reducir los tiempos de recuperación y aminorar los momentos de cansancio (sólo “sufrí” durante dos kilómetros); y, sobre todo, los entrenamientos excéntricos para mejorar en las bajadas.

Siempre digo que cada cuerpo es un mundo y que cada uno debe probar lo que más le ayuda en su día a día. Yo tenía un déficit porque bajo con mucho miedo y, gracias a las series en la cinta con pendiente negativa (series de 2,5km con un desnivel del 6% llegué a hacer), he conseguido mucha confianza y me ha ayudado especialmente en esta carrera con bajadas tan técnicas y rápidas.

Pero yo quería hablar de lo que he aprendido en la carrera. Y eso ha sido, sin duda, que, como decía hace ya mucho tiempo el programa de televisión ‘La Bola de Cristal’: “tú solo no puedes: con amigos sí”.

Más de 30 amigos y familiares estuvieron apostados en diferentes puntos del recorrido (con lo difícil que es eso en una carrera de montaña) para animarme. No sería justo no decir quiénes fueron, después del madrugón que se dieron para poder acompañarme (la carrera empezó a las 8h de la mañana).

En la salida, Karim, el genio descalzo. En el primer paso por el puerto de Navacerrada, primero Yeyo y luego las groupies Anita, Ana, María, Janet, Rafa y Samuel. En el primer paso por Cotos, de nuevo, Karim, que incluso corrió unos metros con nosotros. De repente, en Peñalara, de sorpresa, la élite de la montaña madrileña Pablo, Fernando, David, Braulio y Alberto, que también corrieron con nosotros un buen rato. En el segundo paso por Cotos, esperaba mi familia, además de los grandes que nunca fallan, incluso cuando no se corre, Mamen, Debora, Fani y Richard. Bajando de la Bola del Mundo ya casi al final, otra pareja que nunca falla: Raimundo y Belén. En el segundo paso por Navacerrada, además de las groupies Anita, Ana, María y Janet, se unieron al grupo Mamen, Debora, Fani, Richard y Albert. En meta, todos ellos, además del aprendiz de runner, Borja. Y en mente, las luciérnagas Guille y Jesús y tantos amigos de Twitter de toda España.

Sin ellos, está claro que esta carrera no habría sido posible. No tengo palabras para agradecerles a todos sus palabras de ánimo, sus abrazos y su aliento, sin los cuales, no habría sido capaz de hacer ni la mitad de lo que he hecho.

¿Y cómo fue la carrera? ¿Hace falta decir más? Después de una preparación concienzuda con la ayuda de Iván Rodríguez, de Reebok Sports Club; con la mejor compañía que puedo tener corriendo: David Menéndez, con el que he corrido los cuatro maratones que he hecho en mi vida, y Diego Serrano, que no dudó ni un segundo en acompañarme en este reto en cuanto se lo conté; y con el apoyo de todos los amigos y familia en la preparación y durante la carrera, el Maratón Alpino sólo pudo terminar como se esperaba: emocionante y divertido. ¿Cuándo es el siguiente?

* Miguel Matías-Barreiro es periodista y deportista aficionado. En Twitter, @runnernovato

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1 Comentario

  1. uufff me has puesto la carne de gallina de la emoción Miguel!!! que bonito, profundo y…. CIERTO!! Se nota que eres periodista eeh? porque esa palabras tan llenas de poesía, no las escribe cualquiera!
    Enhorabuena por esa super carrera, que tú también tienes mucho mérito en enfrentarte a la lucha de montaña!

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