El Centro Lista cumple 30 años: “La idea es ser un lugar en el que estar a gustito”

3
296

G. Bravo.- “Vivimos en un mundo compartimentado. Los jóvenes con los jóvenes. Los mayores con los mayores. Los hombres con los hombres. Las mujeres con las mujeres. Tanto es así, que se puede saber dónde estás por el olor. Hay sitios que huelen a ‘maría’, otros que huelen a pis, otros que huelen a sobaco… Cuando en realidad todos deberían oler a seres humanos, a gente -asegura Enrique Cinera (en la imagen), presidente del Centro Lista-. Tenemos que romper con eso”.

30 años han pasado desde que el centro fundado por la Asociación Puerta de Alcalá fuese inaugurado por Enrique Tierno Galván. Tantos, que hasta la calle en la que está ya no se llama Lista, sino Ortega y Gasset. Cinera (licenciado en Derecho, 43), es presidente del Centro Lista desde hace cuatro años y pretende mantener la esencia del mismo pero en una dirección más aperturista, en aras de que más vecinos participen de él.

Desde que quitaron de la puerta el cartel que rezaba ‘Hogar del Pensionista’ y acometieron una serie de reformas en la fachada, cree estar en el camino adecuado: “Buscamos conseguir un entorno apolítico en el que las personas (hombres, mujeres, mayores o niños) aporten lo que puedan a los demás y reciban a cambio lo que necesiten. Una lugar en el que estar a gustito”, sonríe.

publicidad

A pesar de desempeñar una labor encomiable y ya indispensable en el barrio, lo cierto es que el centro no consigue demasiados apoyos desde las administraciones. Según Cinera, Lista “sobrevive, más que vive”, a pesar de que más de 350 pensionistas disfrutan de sus talleres, actividades y menús. “Gracias a que nos ha tocado dos veces la lotería seguimos donde estamos. Entre las dos pedreas de 2008 y 2009 repartimos 200.000 euros”, confiesa Amparo Herranz, tesorera de la asociación (en la imagen).

Microcosmos invisible

El Centro Lista está tan integrado en el barrio como aislado de él. Miles de personas pasean frente a sus escaparates en los que pueden verse libros, programas impresos, bisutería artesana… pero casi nadie se detiene a mirar. La del barrio y la del centro parecen dos velocidades irreconciliables. Mundos paralelos. Pero aunque es pequeña, hay una puerta.

Se abre a las 10.00h de la mañana y cierra pasadas las 21.00h. Una vez dentro, las posibilidades son múltiples: peluquería, talleres de alfabetización informática, ejercicios de memoria, manualidades, yoga, gimnasia sensorial, pintura, teatro… Y todo ello por sólo 72 € al año (40 € si se es jubilado).

Además, la Asociación Puerta de Alcalá creó una plataforma de Dependencia en 2010 con la que informar y asesorar jurídicamente a todas las personas que están teniendo problemas para percibir sus prestaciones. Colaboran con un equipo de psicólogos profesionales que atienden altruistamente a los que lo necesiten los fines de semana y reparten tres veces al año paquetes de comida a los jubilados con una pensión inferior a 400 euros en colaboración con la Cruz Roja.

Una vez cruzas la puerta, te das cuenta de que el olor del Centro Lista no debe de ser muy distinto del que fuese hace 30 años; y mientras en otros lugares los olores se compartimentan, aquí se mezclan. Basta con entrar para descubrir a qué huele.

· Visitar la página del centro

— · —


View larger map

 

 

Compartir

3 Comentarios

  1. Enhorabuena!!! es un centro tan agradable, y unas personas maravillosas, que es una suerte y un respiro pasar por allí, se recarga uno de energía positiva. Gracias.

  2. Esto es barrio….Tanto tiempo con los mayores.. solidarizandose, ayudando,fomentando la cultura todo tan callando… !Enhorabuena!

Deja un comentario