Carmena aumenta un 25% el Servicio de Ayuda a Domicilio

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F. Mollá.- Con el objetivo de llegar a más madrileños y prestarles un servicio más completo y mejor, la Junta de Gobierno ha aprobado en su sesión de este jueves 14 de abril de 2016 el gasto para la licitación de la asistencia a personas mayores en el hogar.

En el caso de la ayuda a domicilio supone un incremento anual en torno al 25%, pasando de algo más de 136 millones de media del contrato anterior, a los cerca de 170 actuales. La intención es superar los 60.000, frente a los 58.000 atendidos en 2015 y alcanzar los 10 millones de horas de prestaciones anuales, frente a los algo más de 8 millones del pasado año.

En el contrato de comida a domicilio, se pasa de un gasto medio anual de 643.000 euros a cerca de 1,2 millones. La previsión apunta a 370.000 anuales frente a las 259.800 distribuidas en 2015, con un volumen de 1.900 mayores atendidos

Ambos contratos entrarán en vigor el próximo 1 de julio y tendrán una vigencia de 36 y 32 meses, respectivamente.

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El Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) tiene como objetivo promover la independencia y autonomía personal del beneficiario para que pueda permanecer en su domicilio el mayor tiempo posible, manteniendo el control sobre su propia vida y mejorando asimismo la calidad de la misma.

Por su parte, el Servicio de Comida a Domicilio para personas mayores, se concibe como una prestación de carácter preventivo, enmarcada dentro de la filosofía de los Servicios de Ayuda a Domicilio, dirigida a proporcionar bienestar nutricional y físico a todos aquellos mayores de 65 años y excepcionalmente a menores de esa edad que, dada su especial situación, así lo precisen. Como en el caso anterior, su fin no es otro que mejorar la calidad de vida del colectivo y evitar en lo posible institucionalizaciones anticipadas.

Además de las prestaciones básicas (cuidados prestados por un auxiliar domiciliario en el domicilio o entorno del usuario y) se incorpora un equipo interdisciplinar de profesionales, como soporte del servicio, que aportará una visión integradora de los cuidados a los beneficiarios, mejorando su atención. Este equipo intervendrá en la mejora de la prestación, tanto en el ámbito de las personas usuarias y su entorno familiar y social, como de los propios profesionales de atención directa (auxiliares). Disciplinas como terapia ocupacional, psicología o fisioterapia tienen entrada en el nuevo contrato.

Especial atención reciben aquellas personas valoradas de alto riesgo social. Para ellas se incrementa la ratio del personal coordinador y del de ayudantes de coordinación, que deberán realizar visitas domiciliarias con mayor frecuencia para llevar a cabo un seguimiento individualizado de los usuarios y sus cuidadores a través de protocolos diseñados para este efecto. Asimismo se incorporan a los pliegos los derechos y responsabilidades de las personas usuarias; cláusulas sociales y condiciones especiales de ejecución.

Con un presupuesto de licitación de 3.191.135,41 euros, este servicio se plantea como un recurso de carácter preventivo, dirigido a proporcionar bienestar nutricional y físico a todos aquellos mayores de 65 años y excepcionalmente a menores de esa edad que, dada su especial situación, así lo precisen. Encuadrado dentro de la filosofía de los Servicios de Ayuda a Domicilio, se presta mediante personal preparado, que supervisa y entrega periódicamente en los domicilios de los usuarios, platos preparados y listos solo para calentar, sin que requieran ninguna otra preparación complementaria. Con el nuevo contrato se prevé dar 370.000 comidas al año.

Sus destinatarios principales son aquellos mayores de 65 años que viven solos o conviven con personas de similar o mayor dependencia, sin red de apoyo que pueda suplir tal situación y que, además, presentan incapacidad motora o sensorial para preparase la comida, dificultad en el control de riesgos de accidentes, necesidades nutricionales insuficientemente cubiertas o condiciones de su vivienda inadecuadas para la preparación de comidas. También va dirigido a menores de 65 años en situación de exclusión social o con una situación de dependencia tal que conlleve la necesidad del servicio. En este caso la prestación sólo se concederá para casos excepcionales y por un plazo de tiempo determinado, previa evaluación por los Servicios Sociales.

 

El pliego de condiciones establece 13 menús determinados, diseñados por un nutricionista, que contemplan las patologías y alergias de las personas mayores y que se pueden presentar con o sin sal, en formato de fácil masticación o triturado.

 

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